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RIA FORMOSA EN KAYAK

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RIA FORMOSA EN KAYAK (Publicado en la revista TOP VIAJES, números 81, 82 y 83,  septiembre, octubre y noviembre de 2017) -fragmentos- El sonido del océano rompiendo en las playas del otro lado de la isla nos acompaña en este viaje; sin embargo, estamos tan hechos a él que a veces no somos conscientes de oírlo. Da la impresión de que los demás ruidos se suceden sobre el eterno bramido del mar, como si éste solo fuese silencio. Las orillas de la isla se ven salpicadas por algunas pajareras de curiosas formas, construidas artesanalmente con maderas, que nos hacen adentrarnos y sacar las cámaras de fotos de los tambuchos para documentar este pequeño viaje. Volvemos a navegar entre pequeños islotes y, tras unos meandros estrechos y poco profundos, aparecen en nuestro horizonte los arenales de Armona y las casitas del poblado. Algo más acá vemos un punto negro. Parece  un barco.  A medida que nos acercamos, nos lo va pareciendo a los tres: es un barco encallado a levante del po...

EL SOMBRERO HUECO

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 EL SOMBRERO HUECO (Novela publicada por Pábilo Editorial, 2017) -Fragmento- uno Llovía en Huelva. Nuestra oficina estaba en el paseo de Santa Fe, en la planta alta de un edificio catalogado como de interés por el Colegio de Arquitectos, aunque a mí más bien me parecía una vieja edificación necesitada, como mínimo, de una buena mano de pintura. La madera de la única ventana que tenía el despacho empezaba a hincharse en otoño y hasta que la primavera no estaba asentada no volvía a cerrar bien. En cambio, tenía una magnífica vista sobre el lateral de la parroquia de San Pedro, sobre el muro que la separaba de la calle y sobre sus escalinatas de ladrillo, sobre las cocheras del antiguo mercado de Santa Fe, con las que la iglesia tenía cierta conexión visual. Si no hubiese sido por aquel impromptu , la mañana hubiera significado sólo aburrimiento y rutina. Aún sonaba Schubert en el radiocasete de la oficina cuando colgué el teléfono: —Cía Seguros, jefe —dije—, nos necesitan. Do...

LOS SUEÑOS ROTOS

  LOS SUEÑOS ROTOS   (Canción incluida en el CD Verdemente de Arca de Buey, 2004) https://www.youtube.com/watch?v=-DphY9p9kA8 Equinoccio de otoño, vuelve la lluvia, en los sauces se mueve la danza oscura   y las olas arrastran incertitudes de los sueños que sueña la soledad. Tengo mapas y rutas que he recorrido, me pregunto si un día fueron verdad. Se diluyen las huellas de este verano y los claros de luna en la bajamar.   Hoy la brisa se lleva la tarde ambigua   y las horas se esfuman sin encontrar los poemas extraños que tú escribiste, las palabras dormidas que no vendrán. Dibujé en la arena los sueños rotos, confundí fantasía y realidad. Se diluyen las huellas de este verano y los claros de luna en la bajamar.

MAIKA, LA NOCHE

 MAIKA, LA NOCHE (Publicado en la revista literaria Papeles del Caracol nº 6, noviembre 2025) Maika sale de su portal. Asfalto mojado, ajeno, brillante como una larga espada de acero. ¿Qué hora es? Unos neones decrépitos anuncian la entrada de un cinematógrafo vacío. Bajo las sombras neogóticas de la parroquia Estrella del Mar, en la calzada perduran huellas de zapatos que pasaron por allí. Maika apresura el paso, llega a la avenida donde automovilistas pasan buscando el verde, deteniéndose ante el rojo. Tubos de escape rugiendo. Luces brillando en la chapa de las carrocerías. Los tacones de Maika resuenan en la acera al pasar ante las luces encendidas del Colegio de Ferroviarios. Clases de adultos tras los cristales, fluorescentes mortecinos en los techos, una pizarra en una de las paredes, una persiana a medio bajar oculta alumnos, sueños anclados en un presente sin futuro. El profesor pasea alejándose de la ventana o quizá acercándose quién sabe dónde. ¿Qué hora es? Precisam...

ORADOUR-SUR-GLANE, EL PUEBLO DEL SILENCIO

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ORADOUR-SUR-GLANE, EL PUEBLO DEL SILENCIO (Publicado en la revista TOP VIAJES, enero de 2018) Atravesar la Aquitania para llegar hasta aquí por primera vez tiene algo de desasosiego, una sensación extraña, como si uno no quisiera llegar al destino. Hay un momento en el que el dicho “todos los caminos llevan a Roma” parece hacerse realidad. En cada cruce, en cada esquina, hay un letrero que nos recuerda en todo momento hacia dónde girar para llegar hasta Oradour-sur-Glane. El pequeño y cercano río Glane pasa justo al sur, llevando sus aguas hasta un afluente del Loira llamado Vienne. Está claro que los dos hoteles con que contaba Oradour en los primeros años del siglo anterior deben su existencia a este río llamado Glana en occitano, la lengua vernácula de aquí. La temporada de pesca atraía hasta aquí año tras año a gran cantidad de pescadores que encontraban en este enclave un remanso de sosiego donde dar rienda suelta a sus cañas y a sus aparejos. Además de estos dos hoteles, Orad...

DONDE REGRESAN LAS GAVIOTAS

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DONDE REGRESAN LAS GAVIOTAS   (Publicado en la revista literaria Papeles del Caracol, número 0b) A José Catalina, a Manolo Ceada, a mi tocayo el Toti y a Joaquín el Yila,  marineros viejos y sabios de El Rompido  con quienes visité por primera vez las ruinas de la almadraba Nueva Umbría Sobre la maleza, que ha crecido por todas partes, aparece una esbelta construcción de sección cuadrada de ladrillo que un día fue blanca. Es la chimenea de la alquitranadera, lo único del poblado que se ve desde la lejanía. Después de un pequeño entrante de la orilla aparece la torre de la casa del capitán y lo que queda de la caseta del gasoil, una a continuación de otra, junto al muelle de atraque casi sumergido ahora por la marea alta.  Llegar bogando hasta Nueva Umbría tiene algo de compás de espera, late cierto desasosiego mientras el remo va acortando la distancia. Cuando me queda poco más de un centenar de brazas para llegar al viejo muelle colmado de escaramujos, las ret...

LA HERENCIA MALDITA

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  LA HERENCIA MALDITA (Publicado en la revista LAGAR Y LUZ, septiembre de 2001) Sólo las chicharras distraen el oído en este atardecer en que el sol marca en los ladrillos su huella de calor y rutina. He dejado la bicicleta a la sombra de un montón de olvido, abriéndome paso por entre las hierbas secas que crecen por todas partes. He vuelto a ver el pozo, estos árboles desvencijados que parecen moreras y la fiel buganvilla que crece acariciando uno de los muros del antiguo claustro. Cada vez que vuelvo aquí, la desolación es un poco mayor y menor lo que va quedando de nuestra historia. Queda la higuera y las reseñas que cada año aparecen en las escasas publicaciones locales: referencias a los Frailes Terceros, a la Virgen que cambió de nombre y a los tañidos de las campanas que los agricultores seguían oyendo después de que el cenobio hubiera quedado abandonado. Todo de papel y tinta. No corren realmente buenos tiempos para la lírica. La arquitectura sólo es hoy rentable cuando rep...